lunes, 17 de marzo de 2008

Retomando la vida

Ya volví de Zaragoza, muy cansada por cierto, pero satisfecha con mi (nuestro) trabajo realizado y muy motivada en mi nuevo puesto.

El fin de semana comenzó un poco "de aquella manera". El viernes por la tarde mientras iba en el tren hacia la casa de Rubén dos personas se dedicaron a tocarme los cataplines ( a mi y a todo el vagón) con su música de mierda saliendo a todo trapo de su móvil última generación. ¿Se ha perdido la educación?, ¿En qué momento el civismo y el respeto a los demás dejó de ser una realidad para convertirse en una utopía?,¿quién coño ha puesto de moda esto? y ¿por qué creen que el resto del vagón tenemos que ir aguantando su música durante media hora de trayecto?.
En fin, ya salí cabreada por la música, el calor y comentarios supuestamente "guarros" dirigidos a mi persona que no entendí (ya que eran en otro idioma.Me ahorro en deciros qué idioma).

Cuando llegué a su casa nos fuimos a cenar a un árabe y tras una conversación profunda, de las que dejan huella y en momentos de bajón te da por recordarla, decidimos volver a Coslada.Era necesario,para mi,para los dos.Y lo entendió.Sabeis cuando a veces pasa que estais en un momento, un minuto,que piensas "Dios, este minuto es crucial, depende de lo que pase se irá para delante o terminará todo". Pues eso pasó el viernes y los dos,con dos "bien puestos" y poniendo todas las fuerzas del mundo decidimos ir para delante (esperando que los caminos algún dia se vuelvan a encontrar, y si no ya se verá).

El sábado amaneciMOS bien, con otra mirada (una mirada tiempo atrás perdida y vuelta a recuperar).
El sábado pasó sin pena ni gloria ("tumbing" en el sofá todo el día, algo que añoraba desde hace tiempo) y por la noche cena en nuestras adoradas palmeras (con tortita final incluida) y a mover las caderas hasta bien entrada la noche (por no decir vuelta a casa por la mañana).Cansada de bailar y de "amiga", cai rendida en la cama.

Ayer, "quedada" de parejas, bolera y cena.Risas y esperando que llegue el jueves para poner rumbo a Barcelona y disfrutar de un viaje de placer (y no de trabajo) y volver a tener el espíritu de Atenas un poco más catalanizado.

Hoy, en este lunes-miércoles, con trabajo atrasado y pocas ganas de llevarlo a cabo,sólo pienso (y rezo) en que haga bueno esta semana y poder tumbarme en la playita de Barcelona (algo de lo que Madrid nunca podrá disfrutar) al lado de mi chico y pensar que merece la pena.

La (verde) esperanza es lo último que se pierde. Yo, una mujer dura, luchadora y cabezona haré que mi vida sea todo lo perfecta que pueda.Y sobretodo siempre con el proyecto de futuro de ser feliz en todo momento.Ese es el único proyecto realmente importante.Hacedme caso...

No hay comentarios: